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8 alimentos potentes para envejecer saludablemente

Por la Dra Bernadette Veeger, Médico General del Centro Mar y Salud, Julio 2010

¿Ha escuchado hablar alguna vez de Juan Ponce de León? Ponce de León (1460-1521) era un explorador y soldado español que fue el primer europeo en pisar Florida. También estableció la colonia europea más antigua en Puerto Rico. Nació en Santervás, en España, en 1460 y fue un soldado luchando contra los árabes en el sur de España a principios de la década de 1490 y después embarcó con la segunda expedición de Colón a las Américas en 1493.

Más tarde, Ponce de León recibió el derecho de encontrar y tomar la isla de Birmini en las Bahamas. Iba en busca de riquezas y de la fuente de la juventud, un nacimiento de agua legendario que daba a las personas salud y vida eterna.

Ponce de León nunca encontró la legendaria fuente de la juventud. En la actualidad, el hombre moderno sigue en su búsqueda de la poción mágica que retrasará su envejecimiento. De acuerdo a recientes estudios, al menos parte de la respuesta se encuentra tan cercana como su próxima comida. Se ha demostrado que muchos alimentos comunes contienen sustancias que retrasan el comienzo de enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Este mes, me gustaría compartir un interesante artículo sobre los alimentos y sus propiedades anti-envejecimiento publicado por Sylvia Booth Hubbard el pasado mes en “Newsmax”.

Algunas de las comidas anti-envejecimiento más potentes son:

Bayas: arándanos, frambuesas, fresas, bayas goji y otras bayas de colores fuerte-oscuros contienen fitoquímicos conocidos como flavonoides. Estos antioxidantes previenen la oxidación que lleva al envejecimiento, y se ha demostrado que mejoran la función cerebral y retrasan el crecimiento de algunos tipos de cáncer. Muchas bayas contienen ácido elágico, que reducen el crecimiento de tumores.

Brócoli: El brócoli y otras verduras crucíferas, incluyendo las coles, coliflores, coles rizadas y coles de bruselas contienen un componente llamado glucosinolatos que, de acuerdo con el Dr Russell Blaylock (autor de “El Informe de bienestar Blaylock”), pueden ayudar a neutralizar los efectos causantes de cáncer de los pesticidas y herbicidas. Es mejor comerlos crudos, ya que así mantendrán más de sus enzimas que luchan contra el cáncer.

Pescado: El pescado azul tiene un gran contenido en ácidos grasos Omega 3 que combaten inflamaciones. Las personas que toman pescado habitualmente tienen menos incidencia de Alzheimer y enfermedades cardiovasculares. Un estudio reciente de la Universidad de California (San Francisco) encontró que el Omega 3 evita que el ADN de pacientes con afecciones de corazón se desenrede. La Asociación Americana del Corazón recomienda al menos dos comidas con pescado a la semana.

Ajo: Un estudio ha demostrado que mujeres que toman un diente de ajo al menos una vez en semana, reducían su riesgo de padecer cáncer de colon en un 50%. Otro estudio realizado en la Universidad de Carolina del Norte encontró que las personas que toman ajo también reducen a la mitad el riesgo de contraer cáncer de estómago y en dos tercios el riesgo de cáncer colorrectal en comparación con personas que no lo tomaban. Otros estudios también muestran que el ajo reduce el nivel de colesterol y que diluye la sangre más efectivamente que la aspirina.

Uvas: Ricas en antioxidantes llamados resveratroles que son anti-inflamatorios y anti-coagulantes. Se ha demostrado que las uvas rojas alargan la vida en animales de ensayo. Las uvas también contienen el bioflavonoide quercetina, que trabaja junto a la vitamina C (también encontrada en las uvas) para luchar contra el cáncer, tal como el de mamas y el de colon.

Nueces y frutos secos: Los frutos secos contienen grandes cantidades de ácidos grasos omega 3, que reducen inflamaciones y que son muy buenos para el corazón y el cerebro. También contienen vitamina B y minerales que incluyen el selenio y el magnesio. En estudios se ha demostrado que los frutos secos reducen el colesterol y ayudan a la elastina y el colágeno de la piel para mantenerla con aspecto joven.

Tomates: La generosa cantidad de antioxidantes licopenos en los tomates ayudan a mantener la piel joven y pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, así como de varios tipos de cáncer (incluidos los de mamas, pulmones y colon). La revista del Instituto Nacional de cáncer informó que los hombres que comían 10 porciones semanales de comida hecha con tomates, reducían el riesgo de desarrollar cáncer de próstata en un 45%.

Té: El té verde y el blanco contienen grandes cantidades de EGCG, un potente antioxidante que es relacionado a la reducción del riesgo de enfermedades cardiovasculares, Alzheimer y numerosos tipos de cáncer. Además, los tejidos oculares absorben los antioxidantes llamados catachines que se encuentran en el té y que protegen a los ojos contra el glaucoma.


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